¿Qué es un sociópata?

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¿Qué es un sociópata?

La sicopatía, también conocida como trastorno de personalidad antisocial (TPA), es una patología de índole psíquica que deriva en que las personas que la padecen pierden la noción de la importancia de las normas sociales, como son las leyes y los derechos individuales. Si bien, generalmente, puede ser detectada a partir de los 18 años de edad, se estima que los síntomas y características vienen desarrollándose desde la adolescencia.




Los sociópatas son personas que padecen un mal de índole psiquiátrico, un grave cuadro de personalidad antisocial que les hace rehuir a las normas preestablecidas; no saben o no pueden adaptarse a ellas. Por esto que, a pesar de que saben que están haciendo un mal, actúan por impulso para alcanzar lo que desean, cometiendo en muchos casos delitos graves. Es común que se confunda a la sociopatía con otras patologías de la misma clase, como podrían ser la conducta criminal, la antisocial o la psicopatía. Pero son trastornos, aunque relacionados, de diferentes características, con otros tratamientos y consecuencias.

CAUSAS

Se estima que este trastorno es causado por una variedad de factores. Muchos son de índole genético, heredados de algún miembro de la familia que ya los padeció. Pero también el entorno de la persona, especialmente el de los familiares directos, tiene mucha importancia en su posterior desarrollo. Los investigadores también consideran que existen factores biológicos que pueden contribuir en su progreso. La manifestación de procesos químicos anormales en el sistema nervioso y posibles daños en las partes del cerebro que atañen a la toma de decisiones pueden llegar a despertar un comportamiento impulsivo y agresivo. El abuso de estupefacientes también puede ser una de las causas de TPA.

SÍNTOMAS

Si bien la sociopatía es más común entre los hombres que en las mujeres, no existen barreras de ninguna clase para padecerlo. Pero para ser diagnosticado, la persona debe tener al menos 18 años de edad aunque, por lo menos, desde los 15 años ya puede presentar algunos síntomas para que el trastorno sea dictaminado con precisión.

Entre las características más comunes del TPA se encuentran la ausencia de empatía, de miedo y remordimiento, también una visión de la autoestima distorsionada, una constante búsqueda de nuevas sensaciones (que pueden llegar a extremos insólitos), la deshumanización de la víctima o la falta de temor a las consecuencias. El egocentrismo, la falta de responsabilidad, la extroversión, el exceso de hedonismo, altos niveles de impulsividad, o la motivación por experimentar sensaciones de control y poder también son muy comunes. Este tipo de psicosis no se relaciona con ataques de pánico o con esquizofrenia.




TRATAMIENTO
Las personas con trastorno de personalidad antisocial no logran admitir que están frente a un problema que debe ser tratado. Es por ello que es fundamental que exista un estímulo externo que les permita aceptar dicha condición. Puede venir desde la propia familia como también desde la justicia, que le ordene un tratamiento en vistas de los problemas que le puede acarrear.

Este trastorno puede agravarse, en algunos casos, especialmente cuando la persona a tratar tiene como hábito el consumo de drogas. Muchos tipos de terapia pueden colaborar a sobrellevar de mejor modo la enfermedad. La terapia grupal puede ser clave para hacer entender a la persona que puede interactuar con los demás sin necesidad de violencia o desprecio. La terapia de comportamiento cognitivo y la terapia de modificación pueden contribuir a alterar los patrones problemáticos de pensamiento que el tratado posee y a estimular los comportamientos positivos en sociedad.

Dentro de la órbita psiquiátrica, los medicamentos se usan para combatir síntomas específicos, como la agresividad y la irritabilidad. Los fármacos conocidos como “antipsicóticos” han demostrado tener éxito en el tratamiento del trastorno. Si bien se presupone que el TPA es una enfermedad crónica, algunos síntomas -especialmente el comportamiento criminal- pueden ir disminuyendo con lentitud con el paso del tiempo y un tratamiento adecuado.

CONSECUENCIAS

De no ser tratado a tiempo, el trastorno de personalidad antisocial puede acarrear graves consecuencias no sólo para la persona que lo padece sino también para las personas que puedan verse afectadas por estos comportamientos. El TPA no solo puede generar aislamiento o desprecio hacia las demás personas y normas, sino que puede alcanzar ribetes mucho más drásticos. El sociópata, al igual que el psicópata, es imputable y plenamente consciente de sus actos. Pero sus impulsos y la necesidad de satisfacer sus deseos hacen que no le importen los metodos que tenga que emplear para lograrlo.
Hay recordar que el TPA, una vez desarrollado con cierta intensidad, conlleva agresiones de todo tipo que pueden dirigirse hacia personas (o animales) pero también hacia bienes materiales, derivando en robos, destrucción de la propiedad o violaciones graves a las reglas de convivencia en sociedad. Por esto mismo es que se transforma en un hecho de suma importancia el buscar un tratamiento adecuado para el trastorno. No solamente para colaborar con la persona que lo sufre, sino también para salvaguardar a quienes se puedan ver afectados.

 

Un sociópata es alguien con un desorden de personalidad antisocial, una condición mental que causa que la gente hagan caso omiso de las normas sociales que rigen la moral y el compromiso social. Típicamente preocupados por lograr y mantener el poder, los sociópatas manipulan a los que tienen a su alrededor y emprenden acciones peligrosas sin remordimientos normales de conciencia o miedo. La cuarta edición del Manual de Diagnóstico y Estadísticas de Enfermedades Mentales (DSM IV), que es la guía de Asociación Americana de Psiquiatría para el diagnóstico y tratamiento de desórdenes mentales, dice que los sociópatas “muestran una falta de interés hacia las expectativas y reglas de la sociedad y por lo general con frecuencia se ven involucrados al menos en violaciones menores de las leyes de la sociedad y los derechos de otros.” Los sociópatas o psicópatas son términos más viejos para lo que hoy en día es llamado por los doctores como “personalidades antisociales”. Una persona no puede ser diagnosticada como sociópata hasta que cumplan los 18 años. La sociopatía solo debe ser diagnosticada por psiquiatras o psicólogos acreditados a través de herramientas como el listado de psicopatía de Hare. Los siguientes pasos pretenden dar una introducción de como determinar si alguien es un sociópata; siempre consulta un profesional antes de llegar a ninguna conclusión.

 

 

Busca un historial de rompimiento de reglas sociales.

Los sociópatas, usualmente desafían las reglas, costumbres y leyes para atender sus propios intereses. Además, tienden a repetir estos desafíos: más que aprender de sus errores, usualmente repiten los mismo crímenes una y otra vez..

Toma en cuenta el comportamiento que esta persona tuvo en su infancia y en su adolescencia .Los sociópatas usualmente empiezan a mostrar sus tendencias antisociales a una edad temprana. Problemas con la ley u otras autoridades en la adolescencia son muy comunes.

Evalúa las relaciones de la persona. Las personalidades antisociales son incapaces de mantener a largo plazo relaciones de confianza. Las conexiones de los sociópatas con otras persons son usualmente poco profundas, temporales y a menudo terminan mal.

 

Mide el encanto de la persona, la labia y la forma en que se maneja con las palabras.Los sociópatas suelen ser muy inteligentes y aprende como manipular al a gente para obtener lo que desean. Algunos de los comportamientos sociópatas más frecuentes son jugar con las emociones de la gente, poner excusas para salir de ciertas situaciones, y ganarse a la gente con sus palabras.

Ten en  cuenta la imagen que esa persona tiene de si mismo.  Alto grado de confianza, una falta de habilidad para entender los errores o fallos, y la falta de remordimientos son característicos de un desorden antisocial de la personalidad.

Establece si la persona puede llevar a cabo un trabajo o no.  Los sociópatas no funcionan bien bajo la autoridad de otra persona, y usualmente no pueden permanecer en un lugar por mucho tiempo. Busca un historial de cambios de posiciones o de conflictos con los jefes.

Busca si han tenido problemas con drogas o alcohol.




Toma en cuenta su espontaneidad y su falta de miedo. Las personalidades antisociales gustan de tomar riesgos y a menudo toman decisiones impulsivas..

Vigila si hay violencia física o ataques repentinos de rabia.

Busca falta de voluntad para confiar en otras personas excepto cuando necesitan ayuda para salir de un problema.

Tener en cuenta el reconocimiento de la persona y la simpatía por los sentimientos de otros. Los sociópatas no tienen una visión emocional; ellos son incapaces o no quieren tomar en consideración los estados mentales y emocionales de otros.

Considera la ecuanimidad e impasibilidad de la persona. A pesar de los problemas en los que se meten, las personalidades antisociales son usualmente calmados y serenos. Excepto por ciertos brotes emocionales, tienden a permanecer encantadores y estables, especialmente en situaciones peligrosas.

 

  • Recuerda tomar en cuenta el pasado de alguien cuando estás determinando si esa persona es un sociópata. Alguien que experimente breves periódos de amoralidad o deseo por poder lo más probable es que no sea un sociópata; aquellos con desordenes de personalidad antisocial muestran tendencias a largo plazo, crónicas consistentes en manipulación, espontaneidad, y daño a los que estén alrededor suyo.

 

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